Un operativo antidrogas realizado en dependencias de la Fiscalía Nacional generó una fuerte controversia entre la institución y sus funcionarios, luego de que se efectuaran controles con perros detectores de droga al interior del edificio.
La medida fue ordenada por el fiscal nacional, Ángel Valencia, tras el hallazgo de restos de cocaína en un baño de la Fiscalía Centro Norte ocurrido el pasado 21 de enero, hecho que encendió las alarmas y motivó el reforzamiento de los controles internos.
Durante el procedimiento, personal especializado de Carabineros recorrió las instalaciones con canes detectores. Según denunció la Asociación Nacional de Funcionarios del Ministerio Público (ANFUMIP), algunos perros marcaron mochilas y pertenencias de trabajadores, quienes posteriormente fueron sometidos a revisiones. El gremio sostiene que estas acciones afectaron la dignidad de los funcionarios y vulneraron sus derechos, ya que no existían antecedentes individuales que justificaran los controles.
Por su parte, la Fiscalía Nacional defendió el operativo, señalando que se trató de una medida legal, preventiva y necesaria para proteger la seguridad y la credibilidad de una institución encargada de perseguir el narcotráfico y otros delitos.
La controversia llegó incluso a los tribunales, donde los funcionarios solicitaron que la Fiscalía se comprometiera a no repetir este tipo de procedimientos. Sin embargo, la institución rechazó esa petición, dejando abierta la posibilidad de que los controles con perros detectores puedan volver a realizarse si las circunstancias lo ameritan.
El caso ha abierto un amplio debate sobre el equilibrio entre fortalecer los mecanismos de control interno frente al narcotráfico y resguardar los derechos y garantías de los funcionarios públicos, una discusión que podría marcar un precedente para futuras medidas de seguridad en organismos del Estado.
La primera radio visual de la Cuenca del Lago Llanquihue


