Las bajas temperaturas registradas durante estos días en la comuna de Frutillar vuelven a poner sobre la mesa una pregunta necesaria: ¿qué medidas preventivas se están adoptando en las rutas alternativas y caminos rurales cuando existe riesgo de formación de hielo o escarcha?

No se trata de esperar que ocurra una emergencia para reaccionar. Estamos en pleno invierno y las temperaturas bajo cero son fenómenos previsibles en la Región de Los Lagos.

Por eso, cuando existe pronóstico de heladas, resulta pertinente conocer qué medidas contempla la conservación de los caminos y quién debe implementarlas.

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¿BASTA CON PEDIR PRECAUCIÓN A LOS CONDUCTORES?

Conducir a velocidad prudente, aumentar la distancia entre vehículos y extremar las precauciones son medidas fundamentales durante jornadas con bajas temperaturas.

Pero la seguridad vial no depende exclusivamente del conductor.

También existen organismos responsables de administrar y fiscalizar las rutas, además de contratos públicos destinados a ejecutar labores de conservación y mantener determinados estándares de servicio.

En el caso de Frutillar existe un antecedente concreto.

La Dirección de Vialidad del Ministerio de Obras Públicas licitó el contrato denominado “Conservación Global Mixto por Nivel de Servicio y por Serie de Precios Unitarios de Caminos de la Provincia de Llanquihue, Sector Comunas de Frutillar, Llanquihue y Fresia”.

De acuerdo con antecedentes públicos disponibles, se trata de un contrato con un plazo de 1.440 días, destinado a desarrollar trabajos de conservación vial bajo diferentes modalidades y estándares.

Antecedentes públicos del Ministerio de Obras Públicas identifican a Constructora Stange Hermanos Ltda. como contratista y sitúan la ejecución del contrato entre marzo de 2023 y marzo de 2027.

Por lo tanto, de acuerdo con esas fechas, el contrato se encontraría actualmente vigente.

¿QUÉ ESTABLECE REALMENTE EL CONTRATO FRENTE A LAS HELADAS?

Aquí es necesario realizar una precisión fundamental.

La existencia de un contrato de conservación no permite afirmar automáticamente que una empresa esté obligada a distribuir sal en cada camino cuando la temperatura desciende bajo cero.

Para determinar una obligación específica es necesario revisar qué rutas se encuentran incorporadas al contrato, cuáles están sometidas a determinados niveles de servicio, qué operaciones contemplan sus bases técnicas y qué instrucciones puede impartir la Inspección Fiscal.

Por eso, antes de hablar de eventuales incumplimientos, corresponde conocer exactamente qué establece el contrato vigente para enfrentar episodios de hielo y escarcha en las rutas de Frutillar.

La existencia del contrato y la identificación de una empresa contratista tampoco permiten concluir, por sí solas, que exista algún incumplimiento.

Para establecerlo sería necesario conocer las obligaciones específicas establecidas en las bases, las rutas comprendidas, los protocolos aplicables frente a heladas y las eventuales instrucciones impartidas por la Inspección Fiscal.

Esta publicación no atribuye responsabilidades ni sostiene la existencia de incumplimientos. Busca establecer qué medidas preventivas contempla actualmente el sistema de conservación vial para enfrentar episodios de hielo y escarcha en Frutillar.

LA RESPONSABILIDAD DEL ESTADO NO TERMINA CON LA CONTRATACIÓN DE UNA EMPRESA

Existe además otro actor fundamental: la Dirección de Vialidad del Ministerio de Obras Públicas.

La existencia de una empresa contratista no significa que desaparezcan las funciones públicas relacionadas con la administración y fiscalización de los caminos bajo tuición de Vialidad.

Estos contratos cuentan con Inspección Fiscal, encargada de verificar el desarrollo de las labores contratadas y su cumplimiento conforme a las condiciones establecidas.

Por eso, frente a episodios pronosticados de temperaturas bajo cero, existen preguntas que sería importante aclarar públicamente:

¿Qué caminos de Frutillar están actualmente incluidos en el contrato?

¿Existen sectores identificados como puntos críticos por formación recurrente de hielo o escarcha?

¿Existe un protocolo especial para enfrentar heladas?

¿Quién determina cuándo corresponde aplicar sal, arena u otro tratamiento contra el hielo?

¿La empresa contratista puede ejecutar estas labores preventivamente o requiere una instrucción de Vialidad?

¿Qué tipo de inspecciones se realizan durante jornadas en que se pronostican temperaturas negativas?

Y especialmente:

¿Qué medidas preventivas se están adoptando actualmente en las rutas alternativas de Frutillar?

NO TODOS LOS CAMINOS TIENEN NECESARIAMENTE LA MISMA ADMINISTRACIÓN

Este punto también resulta fundamental para evitar conclusiones incorrectas.

No todos los caminos rurales o alternativos de Frutillar necesariamente pertenecen a la misma red ni se encuentran incorporados dentro del mismo contrato de conservación.

Existen rutas bajo tuición de Vialidad y también caminos no enrolados respecto de los cuales pueden existir otras modalidades de conservación o intervenciones ejecutadas por distintas instituciones.

Por eso no corresponde atribuir automáticamente la responsabilidad por todos los caminos alternativos de la comuna a una determinada empresa contratista.

Primero debe establecerse quién administra cada camino, si está enrolado por Vialidad y qué contrato o mecanismo de conservación resulta aplicable.

PREVENCIÓN ANTES DE QUE APAREZCA EL HIELO

La discusión de fondo no consiste solamente en determinar quién debe actuar, sino también cuándo debe hacerlo.

Cuando las temperaturas bajo cero son pronosticadas con anticipación, existe la posibilidad de identificar sectores especialmente expuestos: zonas sombrías, pendientes, curvas, puentes y sectores donde históricamente puede producirse formación de escarcha.

Si técnicamente corresponde utilizar sal, arena u otro tratamiento contra el hielo, resulta importante conocer qué criterios determinan su aplicación y con cuánta anticipación se ejecutan estas medidas.

Y cuando ese tipo de intervención no corresponda o no resulte posible, existen otras herramientas preventivas que pueden evaluarse, como señalización, advertencias a los conductores, inspecciones y comunicación oportuna sobre sectores particularmente peligrosos.

TRANSPARENCIA SOBRE LOS CONTRATOS

Más que buscar responsables después de una emergencia, la comunidad necesita saber qué se está haciendo antes de que ocurra.

Por eso sería importante que la Dirección de Vialidad informara públicamente cuáles son las rutas de Frutillar incorporadas actualmente al contrato de Conservación Global Mixto y cuáles son las obligaciones y procedimientos contemplados durante episodios de temperaturas bajo cero.

También sería relevante conocer qué sectores son considerados críticos durante las heladas, qué medidas preventivas están contempladas y bajo qué circunstancias corresponde utilizar sal, arena u otros tratamientos.

Estamos hablando de contratos financiados con recursos públicos.

Por eso conocer sus alcances no significa acusar a una empresa ni anticipar responsabilidades.

Significa simplemente ejercer una pregunta legítima:

¿Se está cumpliendo en Frutillar con todas las medidas de conservación y prevención que establecen los contratos y protocolos vigentes durante episodios de heladas?

La respuesta debe surgir de los antecedentes técnicos y contractuales correspondientes.

CUANDO LA ESCARCHA DEJA DE SER SORPRESA

Las heladas forman parte del invierno en nuestra zona.

No podemos impedir que las temperaturas desciendan bajo cero, pero sí podemos planificar cómo enfrentar sus consecuencias sobre los caminos.

Los conductores tienen responsabilidades.

Las empresas contratistas deben cumplir las obligaciones que efectivamente establezcan sus respectivos contratos.

La Dirección de Vialidad mantiene funciones de administración, inspección y fiscalización respecto de la red bajo su competencia.

Y cuando existan caminos dependientes de otras instituciones, corresponde determinar claramente quién debe mantenerlos.

Por eso la discusión sobre la eventual utilización de sal u otros tratamientos preventivos en las rutas alternativas de Frutillar no debería surgir solamente cuando existe una emergencia.

Debe darse antes.

Porque cuando una helada está pronosticada, la escarcha deja de ser una sorpresa y pasa a convertirse en un riesgo conocido que requiere prevención, información y una adecuada gestión vial.