La investigación por la muerte del sargento segundo de Carabineros, Javier Figueroa Manquemilla, continúa generando nuevos antecedentes en la región de Los Lagos, luego que se conociera que la llamada al 133 que originó el procedimiento policial habría sido realizada desde un teléfono asociado al propio funcionario.
El hecho ocurrió durante la madrugada del pasado 11 de marzo en Puerto Varas, cuando personal policial acudió a un operativo por personas consumiendo alcohol en la vía pública, específicamente en el sector de la línea férrea. En medio del procedimiento, el funcionario recibió un impacto balístico en la cabeza, permaneciendo ocho días internado en estado crítico antes de fallecer.
De acuerdo a antecedentes revelados por T13 y recogidos por BioBioChile, el teléfono celular del sargento fue hallado posteriormente al interior de su mochila y sin chip, situación que actualmente forma parte de las diligencias investigativas que lidera el Ministerio Público.
A ello se suma el resultado de los peritajes balísticos realizados por los equipos especializados, los que indicarían que el proyectil que causó la muerte del funcionario habría salido de su propia arma de servicio. Además, los análisis no detectaron rastros de terceros en el armamento, mientras que las pruebas realizadas al compañero del carabinero descartaron hasta ahora su participación en los hechos.
Pese a estos antecedentes, la Fiscalía mantiene la investigación bajo reserva y aún no existe una versión definitiva respecto a cómo ocurrieron los hechos que terminaron con la muerte del funcionario policial.
Desde Carabineros señalaron que continuarán colaborando con todas las diligencias para esclarecer completamente el caso, mientras la investigación sigue abierta y a la espera de nuevos antecedentes periciales.






