Fecha: 6 de marzo de 2026
Fuente: Ecoosfera, basado en pronósticos de la OMM y la NOAA.
Contexto Actual
Actualmente el mundo sale de una fase débil de La Niña y se dirige a un periodo de condiciones neutrales (ni Niño ni Niña) en el Pacífico ecuatorial. Se estima un 60% de probabilidad de que esta neutralidad prevalezca entre febrero y mayo de 2026.
Pronóstico para El Niño
· Probabilidad inicial: Entre mayo y julio de 2026, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) estima un 40% de probabilidad de que El Niño ya se haya desarrollado.
· Probabilidad aumentada: Hacia finales del verano (según la NOAA), la probabilidad de formación de El Niño aumenta a un 50% o 60%.
· Conclusión: Es más probable que El Niño 2026 se desarrolle durante la segunda mitad del año, aunque todavía no es una certeza.
Posibles Impactos Climáticos
Si El Niño se confirma, podría provocar:
· En América: Lluvias más intensas de lo normal en algunas regiones.
· En Asia y Australia: Mayor riesgo de sequías prolongadas.
· En México (efecto mixto):
· Pacífico: Temporada de huracanes potencialmente más activa.
· Atlántico: Tendencia a una menor actividad ciclónica por aumento de la cizalladura del viento.
Preocupación Científica Adicional
Los expertos señalan el “efecto memoria del océano” : el Pacífico aún conserva calor acumulado de episodios anteriores. Si El Niño 2026 se suma a esta base de calor oceánico y al calentamiento global existente, podría amplificar las temperaturas globales y hacer que 2027 se convierta en uno de los años más cálidos registrados.
En resumen, el mundo está en una fase de transición climática y aunque no es seguro, la probabilidad de que El Niño regrese en la segunda mitad de 2026 es significativa y sus efectos, combinados con el cambio climático






