Un fuerte debate político se generó luego de que el Senado aprobara en general el proyecto que busca permitir la conmutación o cumplimiento alternativo de penas de cárcel para ciertos condenados. La iniciativa obtuvo 23 votos a favor y 22 en contra, y ahora continuará su tramitación legislativa.
El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Jaime Gajardo, criticó duramente la decisión del Senado y afirmó que “hoy es un día negro para la democracia”, cuestionando los alcances del proyecto.
La propuesta, impulsada principalmente por parlamentarios de derecha, busca regular la suspensión o sustitución de penas privativas de libertad para personas que padezcan enfermedades crónicas, tengan discapacidad o sean mayores de 70 años.
Uno de los puntos que ha generado mayor controversia es que el texto no distingue el tipo de delito para acceder al beneficio. Por esa razón, entre los condenados que eventualmente podrían optar a esta medida se mencionan casos emblemáticos como el de Julio Pérez Silva, María del Pilar Pérez, y el exagente de la DINA Miguel Krassnoff.
Desde el Gobierno, el Presidente Gabriel Boric reiteró el rechazo del Ejecutivo a la iniciativa. El mandatario hizo un llamado al Senado a no retroceder en materia de derechos humanos, señalando que se debe considerar a las víctimas de los delitos y a quienes sufrieron graves violaciones en el pasado.
Tras la aprobación en general, la Cámara Alta fijó plazo hasta el 16 de marzo para que los senadores presenten indicaciones al proyecto, etapa en la que podrían introducirse modificaciones antes de su votación en particular.






