Un nuevo golpe al bolsillo enfrentarán los hogares chilenos a partir de abril, con un aumento en las cuentas de la luz que se suma a la ya anunciada alza en los precios de los combustibles.
El ajuste en la electricidad comenzará a regir desde el 1 de abril, tras el fin del congelamiento tarifario que se mantuvo entre 2020 y 2024. Esta medida busca saldar una deuda acumulada cercana a 850 millones de dólares con las empresas distribuidoras, la cual ahora será traspasada a los usuarios.
Según estimaciones, el impacto será variable: cerca del 60% de los clientes verá aumentos en torno al 5%, mientras que un grupo más reducido, cercano al 10%, podría enfrentar alzas de hasta 20% en sus cuentas.
El mecanismo contempla un cobro distribuido en varios años, con un promedio estimado de $1.450 mensuales por hogar, aunque este monto puede variar significativamente dependiendo del consumo eléctrico.
📈 Factores que explican el alza
Entre los principales factores que inciden en este incremento están:
- El pago de la deuda generada por el congelamiento tarifario.
- El precio del dólar, que influye en los costos del sistema eléctrico.
- El valor de los combustibles, utilizados en parte de la generación de energía.
⛽ Efecto en cadena
Este escenario se produce en paralelo a una histórica alza de las bencinas, donde el precio de los combustibles subirá hasta $370 por litro en gasolinas y cerca de $580 en diésel, lo que impactará directamente en el costo del transporte y de productos básicos.
Expertos advierten que la combinación de ambos factores —luz y combustibles— podría generar presiones inflacionarias en los próximos meses, afectando especialmente a los hogares más vulnerables.
🔎 Lo que viene
Las autoridades no descartan ajustes o medidas para mitigar el impacto, aunque por ahora no existe un mecanismo definido que amortigüe completamente el alza en las cuentas eléctricas.






