El Ministerio de Hacienda anunció este lunes un significativo incremento en los precios de las gasolinas y el diésel, que regirá a partir del próximo jueves 26 de marzo. Según la confirmación oficial, las bencinas experimentarán un alza de $370 por litro, mientras que el diésel aumentará hasta $580 por litro, en un escenario calificado como histórico por las autoridades.
La medida responde al impacto directo de los precios internacionales del petróleo, que han experimentado una fuerte volatilidad en las últimas semanas. De acuerdo con lo explicado por el ministro de Hacienda, el ajuste busca alinear los precios internos con las cotizaciones externas, tal como lo establece el mecanismo actual. En este contexto, se reafirmó que el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO) continuará operando, permitiendo absorber eventuales bajas futuras y traspasarlas a los consumidores cuando corresponda.
El titular de la cartera de Hacienda justificó la decisión en el complejo panorama económico heredado, señalando que las presiones fiscales y el nivel de deuda han limitado la capacidad del Estado para sostener subsidios que mitiguen estas alzas. No obstante, el gobierno anticipó que implementará medidas complementarias para amortiguar el impacto en sectores clave, entre ellas el congelamiento de tarifas de transporte público y subvenciones temporales para transportistas y otros gremios sensibles al costo del diésel.
El anuncio ha generado expectación en diversos sectores productivos y en los consumidores, que enfrentarán un nuevo golpe al bolsillo en un contexto inflacionario. Las autoridades se comprometieron a monitorear la evolución de los mercados energéticos y mantener informada a la ciudadanía sobre eventuales variaciones en las próximas semanas.






