Preocupación existe en la Región de Los Lagos ante la posible eliminación del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco), herramienta que actualmente permite amortiguar las alzas en las bencinas y el diésel en Chile.
De concretarse esta medida, el impacto sería considerable para comunas como Frutillar, Puerto Varas y Llanquihue, donde el uso de vehículo es clave para el trabajo diario, el transporte y las actividades productivas. Mientras hoy las alzas bordean los 30 pesos por litro, sin este sistema podrían registrarse aumentos de hasta 350 pesos en las gasolinas y cerca de 400 pesos en el diésel.
La propuesta del Ejecutivo apunta a mantener este beneficio solo para la parafina y el transporte público, argumentando el alto costo fiscal del mecanismo, que alcanza cerca de 50 millones de dólares semanales, en un contexto de alza internacional del petróleo.
En la práctica, el Mepco no evita que suban los combustibles, pero sí permite que estas alzas sean graduales. Su eventual eliminación implicaría que los aumentos se traspasen de forma inmediata al consumidor, afectando directamente el costo de la vida en la zona sur, donde la dependencia del transporte es mayor.






