Puerto Montt comienza a posicionarse como un caso de referencia a nivel nacional en materia de orden urbano, recuperación de espacios públicos y combate al comercio ambulante, luego de una serie de medidas impulsadas por el municipio y valoradas tanto por comerciantes como por vecinos.

De acuerdo con antecedentes entregados por autoridades y representantes del comercio, la capital regional ha logrado una transformación visible en sus calles, especialmente en el centro de la ciudad, donde por años el comercio informal ocupó veredas y espacios públicos, generando problemas de inseguridad, suciedad y desorden.

Cambio visible en el centro de la ciudad

Uno de los hitos más relevantes fue la implementación, desde enero de 2025, de un perímetro de exclusión para el comercio ambulante en el centro de Puerto Montt, medida que permitió despejar calles y reducir la presencia de puestos informales en distintos puntos del casco urbano.

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Vecinos y comerciantes coinciden en que el cambio es evidente: hoy las calles se ven más limpias, más ordenadas y con mayor seguridad, especialmente en sectores que anteriormente concentraban venta ambulante, residuos y focos de incivilidades.

Comercio formal valora la medida

La recuperación del espacio público ha sido especialmente valorada por el comercio establecido, que durante años convivió con la ocupación irregular de veredas y con una sensación creciente de inseguridad en el centro de la ciudad.

Según un estudio de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo, la sensación de victimización del comercio en Puerto Montt durante el primer semestre de 2025 alcanzaba el 52%, cifra que en el segundo semestre bajó a 44,4%, mostrando una mejora en la percepción de seguridad del sector.

Puerto Montt, modelo para otras comunas del país

Hace algunos días, el presidente de la Cámara Nacional de Comercio y Turismo destacó el caso de Puerto Montt como una experiencia que puede servir de ejemplo para otras ciudades del país que aún enfrentan dificultades para ordenar sus centros urbanos y enfrentar el comercio informal.

Desde la entidad señalaron que la seguridad y el orden urbano no se logran de un día para otro, pero que con medidas sostenidas, fiscalización y trabajo conjunto sí es posible obtener resultados concretos.

“El que raya paga”: otro eje de la recuperación urbana

A esta estrategia se suma el plan municipal “El que raya paga”, impulsado por la actual administración, el cual ha permitido sancionar a responsables de daños en espacios públicos y fachadas.

De acuerdo con el alcalde de Puerto Montt, esta iniciativa ya ha dejado más de nueve condenas, obligando a los responsables a costear la limpieza de los inmuebles y espacios intervenidos. Según indicó, esto ha permitido reducir en un 90% los rayados en la ciudad.

El contraste con Frutillar

La experiencia de Puerto Montt contrasta con la realidad que se observa en Frutillar, donde si bien la administración del alcalde Javier Arismendi ha impulsado operativos de fiscalización y control del comercio ambulante, principalmente en Frutillar Bajo y el balneario, el problema no está resuelto en toda la comuna.

En el caso de Frutillar Alto, vecinos y comerciantes han manifestado su preocupación por la presencia de vendedores ambulantes en sectores como el entorno del supermercado Ecomarket, donde aseguran que en algunos días las veredas quedan prácticamente copadas, dificultando el tránsito peatonal y afectando al comercio establecido.

Si bien en Frutillar se han realizado controles y fiscalizaciones, además de mantener un sistema de permisos temporales para vendedores en temporada alta, las críticas apuntan a que las medidas no han logrado terminar con el comercio ambulante en sectores sensibles de Frutillar Alto, donde el problema sigue siendo visible para residentes y locatarios.

Estrategia con resultados concretos

La experiencia de Puerto Montt muestra cómo la combinación de ordenanzas municipales, fiscalización, recuperación del espacio público y planes de seguridad puede generar avances concretos en la calidad de vida de la ciudadanía y en la protección del comercio formal.

Así, la capital regional de Los Lagos comienza a consolidarse como un ejemplo positivo de transformación urbana, con resultados visibles que hoy son observados como una referencia para otras comunas del país.