FRUTILLAR. Una frase pronunciada durante una sesión del Concejo Municipal abrió un intenso debate político y técnico sobre el estado en que fueron recibidos diversos proyectos de infraestructura de la comuna. La expresión "está todo malo", utilizada por el alcalde para referirse a iniciativas heredadas de la administración anterior, generó una inmediata respuesta del concejal Paredes, quien cuestionó esa afirmación y llamó a analizar los antecedentes técnicos antes de emitir conclusiones.

El alcalde sostiene que los proyectos requerían importantes correcciones

Durante la sesión, el jefe comunal aseguró que varias iniciativas presentaban deficiencias que impidieron avanzar con ellas en los plazos esperados.

Como ejemplo mencionó el proyecto del Gimnasio de Frutillar Bajo, indicando que la Secretaría Comunal de Planificación debió trabajar cerca de un año y medio para corregir observaciones y obtener la Recomendación Satisfactoria (RS), requisito indispensable para acceder al financiamiento público.

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Respecto al Estadio de Casma, señaló que al asumir la administración aún existían materias pendientes, entre ellas la regularización de viviendas colindantes y diferencias entre los costos reales del proyecto y las cifras que se habían informado anteriormente.

Asimismo, cuestionó un documento elaborado al término de la administración pasada que señalaba una inversión cercana a 32 mil millones de pesos, asegurando que la inversión efectiva proyectada sería considerablemente menor.

El alcalde sostuvo que su deber es transparentar el estado real de las iniciativas y entregar información basada en los antecedentes técnicos disponibles.

Concejal Paredes: "No se puede decir que todo está malo"

La respuesta vino desde el concejal Paredes, quien manifestó su desacuerdo con la forma en que se describieron los proyectos.

Recordó que antes de integrar el Concejo Municipal formó parte del equipo técnico del municipio y participó en la elaboración de diversas iniciativas comunales.

Desde esa experiencia, explicó que es habitual que los organismos evaluadores formulen observaciones, soliciten modificaciones o requieran nuevos antecedentes durante la tramitación de proyectos públicos, por lo que, a su juicio, ello no significa que una iniciativa haya sido mal diseñada o sea inviable.

También expresó preocupación por el impacto que afirmaciones tan categóricas pueden tener sobre el trabajo realizado por funcionarios municipales, profesionales, dirigentes sociales y autoridades que participaron en esos procesos.

En ese contexto, propuso utilizar conceptos como "subsanar", "actualizar" o "mejorar", en lugar de afirmar que "todo está malo".

Más allá de lo técnico: un debate sobre el relato político

La discusión evidenció dos interpretaciones distintas respecto al mismo proceso administrativo.

Por una parte, la actual administración sostiene que recibió proyectos con problemas relevantes que debieron corregirse antes de avanzar.

Por otra, desde la oposición se plantea que las observaciones forman parte del procedimiento normal de evaluación de la inversión pública y que ello no invalida el trabajo previamente realizado.

El debate también se extendió al uso de expresiones como "mentira" o "mentiroso", utilizadas durante la discusión política, lo que elevó el tono del intercambio y trasladó la controversia desde el ámbito técnico hacia el de la credibilidad pública.

Los antecedentes técnicos serán determinantes

Al finalizar la discusión, el alcalde invitó a los concejales a revisar la documentación en la Comisión de Infraestructura, instancia donde podrán analizar informes, observaciones y antecedentes administrativos de cada proyecto.

Será esa revisión la que permita establecer con mayor claridad cuáles fueron las modificaciones efectuadas, qué nivel de avance presentaban las iniciativas al cambio de administración y si las diferencias responden a problemas técnicos de fondo o a distintas interpretaciones sobre el estado de los proyectos.

Mientras tanto, el debate continúa abierto y mantiene divididas las posiciones al interior del Concejo Municipal, a la espera de que los documentos técnicos permitan despejar las dudas planteadas durante la sesión.