La congregación denuncia haber sido víctima de una presunta estafa y anuncia nuevas acciones legales. El procedimiento fue suspendido temporalmente tras otorgarse un plazo adicional para retirar las pertenencias del templo.
Una compleja jornada se vivió este viernes en el sector Pantanosa de Frutillar, luego de que se iniciara un procedimiento de desalojo de una iglesia evangélica que por más de dos décadas ha desarrollado labores religiosas y comunitarias en el lugar.
Hasta el recinto concurrieron un receptor judicial y personal de Carabineros para dar cumplimiento a una resolución emanada de los tribunales. Durante el procedimiento se produjo un diálogo entre las partes, lo que permitió otorgar un plazo adicional de aproximadamente una semana para que la congregación retire sus pertenencias y desarme las instalaciones.
Congregación acusa presuntas irregularidades
Durante la jornada, el pastor de la iglesia y diversos integrantes de la congregación manifestaron públicamente que consideran haber sido víctimas de una presunta estafa relacionada con la propiedad del terreno donde funciona el templo.
Según relataron, el inmueble habría sido donado hace varios años para el desarrollo de la iglesia. Sin embargo, sostienen que posteriormente la propiedad fue transferida a terceros mediante actuaciones que, a juicio de ellos, no reflejaban la voluntad con la que originalmente se obtuvo el terreno.
Los afectados señalaron que estas situaciones ya fueron puestas en conocimiento de abogados y que evalúan continuar o presentar nuevas acciones judiciales para esclarecer los hechos y determinar eventuales responsabilidades.
Hasta el momento, estas afirmaciones corresponden exclusivamente a la versión entregada por la congregación y no constituyen hechos establecidos judicialmente.
Más de veinte años de historia
El pastor explicó que la iglesia comenzó funcionando en una vivienda particular y que, posteriormente, gracias al apoyo de la comunidad y al trabajo voluntario de sus miembros, lograron construir el templo.
Asimismo, señaló que nunca buscó inscribir la propiedad a su nombre personal, ya que su intención era que permaneciera destinada al servicio de la comunidad religiosa.
Autoridades presentes
Durante el procedimiento estuvo presente el concejal Sergio Cárcamo, quien indicó que conocía el conflicto desde el año pasado y que había realizado gestiones para buscar alternativas de apoyo a la congregación.
El edil manifestó que el municipio también ha estado informado de la situación y expresó su disposición a colaborar, dentro del marco de sus atribuciones, en la búsqueda de un espacio donde la iglesia pueda continuar desarrollando sus actividades.
La congregación busca un nuevo espacio
Tras el procedimiento, los integrantes de la iglesia hicieron un llamado a las autoridades y a la comunidad para colaborar en la búsqueda de un terreno donde puedan reinstalar el templo y continuar con el trabajo social y religioso que desarrollan desde hace años en Frutillar.
Información en desarrollo
Este medio continuará recabando antecedentes sobre este caso y buscará la versión de todas las personas e instituciones involucradas, con el fin de ofrecer una cobertura equilibrada y completa de los hechos.
La situación se encuentra en desarrollo y cualquier eventual responsabilidad civil o penal deberá ser determinada por los tribunales de justicia competentes, conforme al debido proceso.
"Esta información será actualizada a medida que existan nuevos antecedentes o declaraciones de las partes involucradas."
La primera radio visual de la Cuenca del Lago Llanquihue


